Península de Valdés
Su Historia

Península Valdés constituye una de las zonas mas extrañas y cautivantes de nuestra patagonia, con sus dos golfos, sus ballenas, lobos y elefantes marinos. Acompañados de una flora muy especial.
Pero la Península Valdés no es solo eso, en ella han sucedido acontecimientos dramáticos que son dignos de conocer para quienes la visitan.
La Península no se conocía coma tal, hasta pasada la mitad del siglo XVIII.
Lo único que se conocía, era la Bahía Sin Fondo, actual Golfo Nuevo.
Lleva su nombre por su gran caleta, conocida como Caleta Valdés y según el diario de Juan Gutiérrez de la Concha, se dio su nombre a esta región, en honor al Excmo. D. Antonio Valdés, Ministro de Marina y protector de una expedición alrededor del mundo llevada a cabo por el científico y navegante Don Alejandro Malaspina, al servicio de la corona española, entre 1789 y 1794.
Desde su descubrimiento como parte integrante de la costa patagónica, recién en el siglo XVIII, es cuando se efectúa el asentamiento de pobladores, quienes protagonizaron distintos episodios históricos.
Para llegar a lo que ocurrió en la Península, nos tenemos que remontar al año1776 cuando fue creado el Virreynato del Río de la Plata.
En España reinaba Carlos III, quien fue advertido de algunos proyectos de los ingleses de apoderarse de esta parte del continente. Este fue el principal motivo por el cual la Corona española decidiera instalar poblaciones en la Patagonia. Una de las ordenanzas dice: " En consecuencia de haber resuelto el Rey que sin perdida de tiempo se establezcan poblaciones en las bahías Sin Fondo y San Julian comprendidas en el nuevo Virreynato del Río de la Plata.
El Virreynato organizo una expedicion compuesta de 4 barcos.
Las naves eran: " Santa Teresa" de 265 toneladas, " San Antonio La Oliveira " con 436 toneladas, " Nuestra Sra del Carmen " 548 toneladas y la fragata también llamada " Nuestra Sra. del Carmen " de 440 toneladas.

La expedición estaba a cargo de Don Juan de la Piedra y se componía de 232 hombres entre tropa, personas de diversos oficios, pobladores, marineros, etc. Entre ellos estaban, Francisco de Viedma y su hermano Antonio y Don Basilio Villarino y Bermúdez.
La expedicion salió de Montevideo el 15 de diciembre de 1778, rumbo a Bahía sin Fondo y Bahía San Julian.
A causa de las corrientes marinas, las naves comenzaron a entrar en una Bahía que no estaba registrada en la cartografía y cartas marinas que ellos poseían. Así se descubrió nuestro Golfo de San José y por ende nuestra Península. Corría el 7 de enero de 1779.
Es a partir de esta fecha Histórica, que en esta región comienzan a desarrollarse los hechos de la historia chubutense patagonica y argertina.
De la Piedra ordeno el desembarco para levantar la primera población, en lo que es hoy Playa Villarino. Con el correr del tiempo se mudaron 30 km al norte, lugar que se denomino Fuente San o Estancia del Rey.
Cuando pasan los días, De la Piedra ordena a sus subalternos recorrer la Península con el objeto de encontrar agua potable. Recorriendo los alrededores Don Basilio Villarino descubre Los Manantiales en Salinas Grandes.
Salinas Grandes, tiene una superficie de 35 km2, con una depresión que alcanza los 38 mts bajo el nivel del mar. En las proximidades, la naturaleza la ha dotado de infinidad de manantiales o fuentes de agua potable.
Alrededor de los manantiales se levantaron un hospital, fortín y una huerta.
La primera huerta del Chubut y con seguridad de la Patagonia.

A partir del desembarco, comenzaron a originarse sucesos dramáticos, motivados por la enfermedad del escorbuto que fue diezmando la población hasta el punto de que los enfermos eran enviados a los manantiales para su recuperación puesto que el temperamento en este lugar era mas benigno.

Pero de acuerdo con las crónicas de los jefes " ...morían de a dos..".
Ya la gente quería irse, eran dramáticos días de la inhóspita Península.

Todos determinaron que en esa situación no podían continuar y por lo tanto tendrían que volver.
Don Pedro García solicito permiso para quedarse como voluntario con alguna gente, permiso que fue concedido. Con el correr del tiempo hubo movimiento constante de pobladores hacia y desde la península.

Cabe destacar que todos tuvieron que soportar ataques contínuos de malones de indios, que estaban acampados en sus toldos, en los alrededores.
Para esa fecha la Península tenia una población de aprox. 50 personas.
La indiada se había concentrado en los alrededores del San, con el fin de llevar a cabo un gran malón que terminara por completo con la presencia de españoles y criollos en la península.
Al frente de los mismos estaban varios caciques y capitanejos, como Cochecal, Zunque, Salu, Benjman, Gil, Tocornuel, Guetelcon y otros.
Llegado el día 7 de agosto de 1810, fiesta de San Cayetano, atacaron por sorpresa y quince personas fueron bárbaramente sacrificadas. El resto quedaron como esclavos en poder de los caciques que los llevaron a las sierras cercana a Río Negro. Los cautivos se sublevaron, matando a quienes los llevaban, quedando cinco pobladores sobrevivientes de esta trágica y dramática población de la Península.
Este suceso produjo los primeros mártires del actual Chubut y de la Patagonia.
De esta forma termino la heroica gesta ocurrida en Península Valdés.
Treinta y un años habían transcurrido desde que, por primera vez, esta tierras recibiera a los primeros colonizadores españoles y que gracias a ello, se concretara la población de otros puntos de nuestra patagonia.
Tanto las autoridades de la Primera Junta de 1810, como las que la sucedieron, no tuvieron la visión política de enviar nuevos contingentes de soldados y pobladores y proseguir así con la labor comenzada en 1779.




Estancia La Elena